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jueves, 9 de diciembre de 2010

Ejercicio fallido de comprensión (IV y último).

Antes de continuar con mi ejercicio, felicitarnos a todos por el aniversario hay día 6 de diciembre del referéndum que ratificó en 1978 nuestra Constitución.

Continúo pues…

Decía ayer que los siguientes Títulos iban a merecer su espacio. Espero que no, sinónimo de que no veo ningún incumplimiento o ninguna contradicción con nuestro día a día.

Título VII, “Economía y hacienda”. ¡Ay Dios… con la iglesia hemos “topao”! Sólo 9 artículos hacen referencia a este aspecto tan importante. Veamos.

Como diría Berto, del programa “Buenafuente”, “¡Zas! ¡En toda la boca!”. Artículo 128: “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general.” Fiiii fiii fiiifuuuuu (onomatopeya de silbido…)

Ejercicio fallido de comprensión (III).

Tras pasar algunas horas en la U.C.I. del Virgen del Rocío, por el susto de la 2ª parte de esta lectura y reflexión, y con el alta ya en la mano (como los controladores aéreos) le echo un par y continúo, que mañana ya es día 6, ¡el cumple de la Constitución!

Me quedé pendiente de comenzar el Título II, llamado “De la Corona”. Consta sólo de 10 Artículos, así que será liviano. Veamos pues…

De este título referido a la figura de la Corona, poco tengo que decir… Simplemente recoge sus atribuciones. No tengo una opinión definida sobre la figura actual de S.M. el Rey D. Juan Carlos I.

Reconozco su papel histórico en la época de la Transición, su conocida capacidad de “relaciones públicas” de nuestro país,… Por otro lado, hay cosas que no acabo de entender del todo. Tema delicado, lo sé. No voy a faltar el respeto a su figura ni a cuestionarla, pero si hay un tema que…

Ejercicio fallido de comprensión (II).

¡Que no se diga! ¡Valor… y al toro!

Sí, sí, es que hay que plantearse así continuar con el Título I de nuestra Constitución después de mi pasado post “Ejercicio fallido de comprensión”  (Me he estrujado los sesos para darle nombre a este post, lo sé)

Espero estar hoy menos espeso…

Este Título I de la Constitución, llamado “De los derechos y deberes fundamentales” se divide en cinco capítulos que recogen en total 46 artículos. ¡Ufff! Andrés… ¡tú puedes! Voy a ver que me llama la atención.

Leyendo, que es gerundio, me quedo en algo básico del Artículo 14, que dice “Los españoles son iguales ante la ley”. Me cuestiono a mí mismo, si somos iguales ante la ley… ¿por qué personas que cometen robos de “poca monta” pasan los mismos o más años en prisión que los grandes sin vergüenzas de este país que se llevan “lo más grande” y en un par de añitos salen para vivir a cuerpo de rey?

Ejercicio fallido de comprensión (I).

¿Hace mucho que no hojeáis la Constitución? Bueno, ¿la habéis leído? (Yo si lo hice en el colegio ni me acuerdo... Muy mal)

Hoy me ha dado por detenerme a reflexionar sobre los derechos y deberes que proclama la misma. Voy a intentar comprender lo que leo…

¡No puede ser! La primera proclama del Preámbulo ya me pone la mosca detrás de la oreja… ¡pero si acabo de empezar!

Dice: “Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo”. Mmm… ¿Justo? Pero… ¿justo para quién? O ¿según qué criterio de justicia? Continúo…

¡Venga ya! Segundo preámbulo y segunda mosca detrás de la oreja…